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Último momento: habilitan en CABA los espacios comunes de los edificios

La nueva fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio en CABA por la pandemia de coronavirus (Covid-19) trajo consigo una buena noticia para todos los integrantes de los consorcios de propiedad horizontal. Es que, este viernes, se aprobó el tan esperado protocolo para la utilización de espacios comunes y amenities.

El objetivo de la disposición, que considera el DNU N° 260/PEN/2020 del Poder Ejecutivo, es que estos lugares “puedan ser utilizados con la adopción de medidas necesarias tendientes a evitar que se produzcan aglomeraciones de personas o situaciones que puedan ocasionar un riesgo para la salud de los actores que participan en la vida consorcial“.

Entre otras obligaciones, el administrador deberá atender a la conservación de las partes comunes y realizar las diligencias pertinentes para el cumplimiento de la normativa vigente “resguardando el mantenimiento edilicio e infraestructura”, además de controlar “el cumplimiento de las reglas de conducta que el distanciamiento social supone”.

Las recomendaciones relativas al uso y preservación de los espacios comunes deberán ser informadas a todos los propietarios e inquilinos. Y se tendrá que coordinar con el consorcio “las diferentes actividades de esparcimiento y recreación que se lleven a cabo en dichos sectores”.

Para ello, primero los administradores tienen que establecer “un sistema de turnos digital o manual previendo los horarios de permanencia propuestos… a fin de permitir garantizar la adopción de las medidas de prevención sugeridas”.

Según el documento, el protocolo resulta de aplicación a los propietarios, inquilinos y ocupantes, así como el personal que desempeñe tareas en el edificio en relación a la utilización de los espacios comunes con fines de esparcimiento y distracción en los edificios sujetos al régimen de propiedad horizontal.

Los espacios comprendidos son: parques o correderas, terrazas, canchas de tenis, parrillas y quinchos y lavanderías comunitarias.

Las personas incluidas en los denominados grupos de riesgo se encuentran excluidas del protocolo “recomendando la restricción en la circulación y utilización de los espacios comunes en la propiedad horizontal para esparcimiento”.

Estas son: personas mayores de 60 años, embarazadas y las que define la autoridad sanitaria nacional (pacientes de enfermedades respiratorias crónicas, cardíacas, inmunodeficiencias, diabéticos, personas con insuficiencia renal crónica en diálisis o con expectativas de ingresar a diálisis en los siguientes seis meses).

En cuanto a la organización, “durante el tiempo de permanencia en dichos espacios se recomienda revisar y adecuar las diferentes actividades de esparcimiento y recreación que permitan garantizar la adopción de las medidas de prevención sugeridas en relación al uso de elementos de autoprotección, distanciamiento social dentro de las instalaciones, limpieza y desinfección de superficies, y ventilación de ambientes”.

Es por ello que para ingresar o permanecer en los espacios comunes se deberán usar elementos que cubran nariz, boca y mentón. Aunque se exceptúa de dicha obligación a las personas que por su edad no puedan portar el tapabocas o aquellos que realicen actividad física con aumento de su frecuencia cardio-respiratoria.

La distancia de 1.5 metros como mínimo entre personas no convivientes será obligatoria y quedará “expresamente prohibido el ingreso de personas ajenas al consorcio”.

Como medida de protección colectiva no podrán utilizarse espacios sin ventilación y se deberán mantener sanitizados y limpios los espacios que cuenten con ventanas que permitan el recambio de aire. Así como también se recomienda la apertura de puertas que produzcan la circulación cruzada del mismo.

“Podrán los consorcistas, inquilinos y ocupantes realizar la desinfección de superficies ya limpias, con la aplicación de productos desinfectantes a través del uso de rociadores, paños de fibra o microfibra o trapeadores, entre otros métodos”, establece la normativa.

Asimismo, al momento de renovarse la presencia en las áreas comunes e iniciarse las actividades se deberán respetar los procedimientos en forma ordenada y estricta, manteniendo las recomendaciones de higiene y seguridad correspondientes que permitan condiciones seguras de esparcimiento.

Se fija también que en caso de toser o estornudar, se utilice el pliegue de codo en caso de no contar con pañuelos de papel. Y deberán establecerse días y horarios de manera que permitan adecuar la logística del uso de esos espacios.

Los accesos, como ya se dijo, estarán limitados exclusivamente a propietarios, inquilinos y ocupantes, prohibiéndose de esta forma el ingreso de toda persona ajena al consorcio, sin excepción.

En tanto, se recomienda el ingreso a dichas áreas a través de un doble requisito que incluya un sistema de turnos y cantidades máximas de personas de un individuo en parrillas por turno asignado, sólo de habitantes de una unidad funcional (cohabitantes) en quinchos y en canchas de tenis: dos personas por turno (supeditado a la autorización de la actividad por normativa).

Mientras que en los parques, correderas y terrazas se podrá una persona cada 1,5 metros cuadrados debiendo cada consorcio establecer la cantidad máxima que pueden ingresar en simultáneo a cada uno de estos espacios señalados.

Quedan exceptuados del requisito los grupos familiares que cohabitan en la misma unidad funcional, los cuales podrán ingresar juntos aún cuando sobrepasen la capacidad señalada.

El uso de la/s cancha/s de tenis se hará sobre la base de un sistema de turnos que permita a los copropietarios reservar la permanencia en el mismo con anticipación por un periodo de tiempo que no exceda de los 60 minutos. Solamente estará permitida la modalidad en formato single. Asimismo se recomiendan las siguientes precauciones:

• El ingreso a la cancha se realizará manteniendo la distancia social recomendada en el presente protocolo, de a un jugador por vez, debiendo dejar cada uno en los extremos opuestos de la misma sus pertenencias.
• Limpieza del calzado con bandeja sanitizante antes y después de la práctica deportiva, así como también la desinfección del material personal de juego o el auxiliar.
• Uso de tapabocas al ingreso y egreso de la cancha, pudiendo retirarlo durante el juego.
• Cada jugador contará con su raqueta de tenis sin poder compartirla.
• El juego debe desarrollarse sin público presente ni aglomeración de personas, salvo las que se encuentran en las canchas.
• Se desalienta el uso de muñequeras.
• Resulta obligatorio el uso obligatorio de toalla, botella individual y siempre desplazarse provisto de un kit de higiene personal.
• Recordar la importancia de conservar la distancia mínima recomendada de al menos 1,50 metros mientras se realiza la espera por el turno reservado.
• Respetar el protocolo de higiene respiratoria: no salivar, asegurarse de toser o estornudar siempre con el tapaboca colocado o cubriéndose con el pliegue interno del codo o pañuelo descartable.

En cuanto al uso de las terrazas, patios, parques, y correderas, se recomienda un tiempo máximo de ocupación de 45 minutos y turno previo. Además, toda persona que se desplace por estos sitios deberá usar tapabocas como elementos de protección individual durante todo el tiempo que permanezca o transite dentro de los mismos.

En las lavanderías se recomienda establecer turnos de 60 minutos para su uso y llevar la ropa sucia en bolsas y vaciarlas por completo directo en la lavarropas, sin sacudirla, ni tocar ningún otro implemento de la lavandería. Tratar de no tocar bordes o superficies en el proceso, si así ocurriere, desinfectar inmediatamente las zonas con alguna solución aséptica.

Una vez terminado el lavado, secar la ropa en la secadora hasta que esté totalmente seca, lavarse las manos y retirar la ropa limpia. De ser posible, el usuario deberá disponer para tener acceso a un rociador con agua y lavandina diluida y toallitas descartables para pasar sobre las superficies antes de retirarse del lugar.

El uso de las parrillas será por asignación de turno previo, determinando cada consorcio la duración de los mismos. Y habrá que respetar el protocolo de higiene respiratoria, cumplir con la higiene de manos, llevar consigo elementos como toallas húmedas, sanitizante o alcohol al 70% (gel o líquido).

A su vez, antes de retirarse de las instalaciones, el usuario deberá lavar las superficies como mesadas, bordes de parrilla, etc., mediante el uso de cualquier producto desengrasante aprobado por la autoridad sanitaria y se desinfectará con lavandina al 10% o alcohol al 70%.

Por último, el protocolo establece que el administrador, junto con el consejo de propietarios o autoridad provisoria designada a tal fin sean “los encargados del otorgamiento de los turnos aquí previstos y de velar por su cumplimiento, no pudiendo delegar tales funciones en empleados en relación de dependencia del consorcio”.

Y, ante un caso sospechoso, el encargado, administrador o cualquiera de los copropietarios, inquilinos u ocupantes debe adecuarse a los lineamientos y pautas generales establecidas en los protocolos COVID-19, en particular, al “PROTOCOLO DE MANEJO FRENTE A CASOS SOSPECHOSOS Y CONFIRMADOS DE COVID-19”.

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